Nosotras

Ménades. Seguidoras del dios Dionisio, Bacantes, de espíritu alegre, danzante y festivalero. Al entrar en frenesí se convertían en Ménades, mujeres fuertes, duras, capaces de todo. Eurípides les dedicó una de sus obras y les hizo gritar «Id, rápidas perras de la rabia».

Cortázar, las dejó en uno sus cuentos.